EXPERIMENTO SINIESTRO HECHO POR UNA ORGANIZACIÓN SIONISTA JUDIA EN USA SEPARABA A TRILLIZOS AL NACER Y NO LES DECÍA NADA Y ESTUDIABA SUS DISTINTAS VIDAS SIN QUE ELLOS SUPIERAN DE SUS HERMANOS. TERRIBLE. ESTOS MONSTRUOS AÚN NO SE HAN DISCULPADO ANTE LA HUMANIDAD.

Experimento siniestro separaba hermanos idénticos al nacer para estudiar su desarrollo

FOTO DE LOS TRES HERMANOS GEMELOS SEPARADOS AL NACER Y QUE NO LO SUPIERON MÁS QUE DE MAYORES Y DE CASUALIDAD. ESTO FUE OBRA DEL CONSEJO JUDIO QUE AÚN NO SE HA DISCULPADO NI CON LA HUMANIDAD NI CON LOS PARTICULARES.

Un documental presentado en el festival de cine de Sundance asegura que el Consejo Judío de Servicios Familiares y para la Infancia aún no se ha disculpado por el estudio que realizó en EE.UU. durante las décadas de los 60 y 70, que consistió en separar a hermanos idénticos desde la primera infancia para conducir investigaciones secretas, informa The Washington Post.

‘Three Identical Strangers’ (‘Tres desconocidos idénticos’) cuenta la historia de unos hermanos trillizos nacidos en 1961 en Nueva York que fueron ‘ubicados’ en tres familias locales distintas por la ya desaparecida agencia de adopción Louise Wise Agency como parte de un estudio liderado por el Centro de Desarrollo Infantil, que luego se transformaría en el Consejo Judío.

Según relata el film, ninguno de los tres hermanos supo de la existencia de los otros dos hasta que una coincidencia reunió a Galland y Shafran en la universidad. Kellman se incorporó al reencuentro cuando su madre adoptiva, que seguía el caso en los medios, se dio cuenta de que su hijo era idéntico a los hermanos recientemente reunidos.

imagen de los trigemelos cuando se reunieron. Es decir los tres procedían de un mismo óvulo que son los experimentos interesantes porque tienen el mismo ADN y lo que se estudiaba era la influencia del medio ambiente (Vamos estudiados como animales por los inhumanos investigadores que más bien parecen de una secta satánica antihumana)

“Sé que mucha gente se siente distinta o extraña”, dijo Shafran, “pero para mí fue como si me faltara algo durante toda mi vida. Cuando finalmente fui a la universidad ese día (a los 19 años), fue como si me hubieran dado el manual de instrucciones”.

Una vez que el caso se hizo público, los tres hermanos hicieron apariciones en cine y televisión y hasta llegaron a abrir un restaurante llamado Triplets (‘trillizos’, en español).
Conejillos de Indias

La historia, sin embargo, tomaría tiempo después un giro aún más siniestro: los hermanos no habían sido separados porque la agencia de adopción quiso que más familias tuvieran más bebés, como afirmaron representantes de Louis Wise a los padres luego de una reunión con los jóvenes.

Los trillizos, al igual que otra docena de hermanos idénticos separados al nacer, fueron conejillos de Indias de un experimento secreto conducido por el psicoanalista austríaco Peter Neubauer, a cargo del Centro de Desarrollo Infantil. Los hermanos fueron separados de manera encubierta y ubicados con familias de distintos orígenes socioculturales para ser criados por separado y estudiar el desarrollo paralelo de sus vidas. Nadie informó a los padres adoptivos de que sus hijos tenían hermanos.

Durante los años posteriores al inicio del estudio, especialistas eran enviados a los hogares de los niños para someterlos a pruebas y luego compartir los resultados con Neubauer, quien murió en 2008. Y no dió ningún resultado de sus trabajos encima de comportarse como un asesino atentador de los más básicos derechos a la propia vida y a la familia y a las relaciones familiares que para estos cerdos no son nada si son de goim.

El precio que pagaron los tres hermanos por ese proyecto fue alto: Galland se suicidó en la década del 90 como posible víctima de una enfermedad mental hereditaria que los otros dos hermanos no sufrieron.

Shafran y Kellma alegan que, si bien toda gente involucrada con Louise Wise en aquel momento ya murió, la actual administración del Consejo Judío no hizo suficientes esfuerzos para afrontar su responsabilidad histórica en el experimento.

“Tampoco es que pasara hace tanto tiempo, pasó en tiempos modernos”, dijo Kellman.

“No pueden jugar a ser Dios, pero lo hicieron. Y por eso deberían hacer algo”, sostuvo y subrayó su falta de esperanza respecto a una disculpa y un resarcimiento económico.

La agencia Louise Wise dejó de operar en 2004, pero sus registros fueron transferidos a un centro de adopción de Nueva York llamado Spence-Chapin. No obstante, el estudio de Neubauer permanece sellado en la Universidad de Yale y todavía no se ha hecho público, después de que durante años fueran rechazados sucesivas solicitudes para que se abrieran los archivos.

Mientras que Kellman y Shafran dicen que la publicación del estudio no podrá reparar el dolor de haberse criado separados —en un hogar trabajador y en uno de clase media alta, respectivamente— al menos revelará para qué fue su lucha.

“Nos ayudaría saber qué surgió de esto”, dijo Kellman. “Nos ayudaría si supiéramos que el estudio pudo llegar a haber hecho algún bien”

 

Como pueden ver el enorme parecido en esta foto en su restaurante que es propia de gemelos univitelinos. Eran tres gemelos. No se confundan con tres trillizos que son cuando nacen de tres óvulos y de tres espermatozoides distintos y son totalmente diferentes. En este caso los dos cromosomas eran idénticos y las diferencias eran solo debidas a la vida familiar, a la escuela, al entono, etc

No resultaba fácil encontrar padres dispuestos a colaborar. Así que el galeno austriaco echó mano de una red de agencias de adopción para que le facilitaran las cosas. Y atendiendo siempre a los criterios establecidos por él. De hecho, la agencia encargada de dar en adopción a los gemelos a tres familias de distinto nivel económico y cultural, siguió al detalle las recomendaciones de Neubauer, que aconsejaba separar a los niños con el fin de evitar que luchasen por la atención de sus padres. Su objetivo: comprobar si por el mero hecho de ser trillizos tendrían pautas de comportamiento similares, a pesar de haber sido criados y educados en familias diferentes. El estudio, en el que participaban los padres y sus hijos adoptados, se alargó 12 años. Pero Robert, Eddy y David tardaron mucho en conocer la verdad. Sin saber que compartían sus genes. Sin saber que su madre natural había alumbrado a los tres en el mismo parto. Sin recuerdos de quiénes eran en realidad. Vivían en la misma ciudad, incluso llegaron a estudiar en el mismo colegio y la misma universidad, llevaban la misma sangre… Pero eran unos auténticos extraños.

No volverían a verse hasta que cumplieron 19 años. Se toparon en una residencia estudiantil del condado de Sullivan, en Nueva York. En un primer instante sólo se conocieron dos de los hermanos, Robert y Eddy, y su historia saltó a la prensa. Ambos iban a la misma universidad. Corría el año 1980 y en el centro se dieron cuenta de que aquellos chicos que se llevaban tan bien y además guardaban un extraordinario parecido (ambos eran morenos, misma estatura, pelo negro encaracolado e igual sonrisa), guardaban una sorpresa que los acercaba aún más: habían nacido el mismo día, en el mismo hospital y casi a la misma hora. Lo que no sabían era que se trataba de hermanos trillizos, que habían sido separados al nacer para un estudio científico. La historia llegó a los periódicos, el primero, The New York Times. Fue entonces cuando David, el tercero de los trillizos -en realidad eran cuatrillizos pero el cuarto bebé murió al nacer- se dio cuenta de que quienes aparecían en los periódicos se parecían mucho a él y empezó a buscarlos. Además de la fecha de nacimiento, las aficiones y el hecho de haber sido adoptados también coincidía. Robert, el más sensible y calmado de los tres, lo recordaba así: «Cuando nos juntamos surgió entre nosotros una alegría que nunca había sentido en mi vida y que duró mucho tiempo».

Parecido asombroso

El responsable del primer reencuentro fue Michael Domitz, el compañero de habitación de Eddy en el Sullivan County Community College. Cuando Eddy cambió de facultad, Domitz compartió habitación con Robert. ¿Casualidad? ¿El destino? Sea como sea, el parecido entre Robert y su anterior compañero era asombroso y, en cuanto descubrió que habían nacido el mismo día y que los dos habían sido adoptados, comenzaron sus investigaciones para ponerles en contacto.

años 80. Eran los tiempos felices. No había fiesta en la Gran Manzana que no tuviera a los trillizos en su nómina de invitados. Fue tal la repercusión de su historia que las televisiones y el cine se los rifaban. Los ficharon para la serie Cheers e incluso Madonna les invitó a hacer un cameo en su primera película, Buscando a Susan desesperadamente. La vida les sonreía. Los trillizos estudiaron juntos márketing internacional y compartían unAPARTAMENTO en Nueva York. Unos años después abrirían Triplets, su propio restaurante en la ciudad.

Pero las diferencias de carácter pasaron factura y el negocio familiar empezó a naufragar, lo que pudo influir en la trágica muerte de Eddy, el más inestable de los tres hermanos, quien se quitó la vida con 33 años. Robert y David, los otros dos hermanos del estudio, consideran ahora, según el documental, que no fueron participantes sin más de un experimento, sino víctimas. Los dos supervivientes demandaron a la agencia encargada de sus adopciones. De los resultados del experimento al que los trillizos fueron sometidos nunca más se supo. Bela Neubauer, el psiquiatra, al que con frecuencia citaba el New York Times por haber descubierto que los juegos de armas entre los niños probablemente estaban alentados por la televisión, falleció a los 94 años, en 2008. Su asistente, hoy un hombre mayor, justificó el experimento de su jefe con la siguiente frase: «Antes eran otros tiempos».

Peter Bela Neubauer murió casi centenario sin saber que a medida que fueron creciendo, las diferencia entre los trillizos de aquel estudio secreto iban más allá de sus gustos en deportes, mujeres e incluso las marcas de cigarrillos.

COMENTARIO. Este experimento es tan criminal que alguien. Quienes autorizaran el experimento en último lugar o el Estado como supervisor de estos procesos tendrán que pagar una pena terrible desde el punto de vista civil que puede ascender a cientos de millones de dólares y aún me parece poco porque les han jodido la vida y uno de los hermanos se suicidó por culpa del experimento. Vivieron sin unos padres para los tres y disfrutando todos de todos. Fue un atentado contra los valores familiares que solo se puede hacer por monstruos auténticos.

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