¿Cómo es posible que tras morir en el holocausto seis millones de judíos, la población mundial creció más de medio millón de judíos?

Durante más de un siglo, el Almanaque mundial judío ha sido ampliamente considerado como la fuente más auténtica para cifras de la población judía del mundo. Académicos de todo el mundo, incluidos los editores de la Enciclopedia Británica, confían en la exactitud de esas cifras. Esto es lo que los Almanaques Mundiales de 1933 y 1948 tenían que decir sobre la población mundial de los judíos.

Cómo se puede ver la cifra de judíos en 1933 era de 15.325.359 judíos. Es decir un poco más de 15 millones de judíos.

jews1948

En cambio en 1948, la cifra era de medio millón más de judíos. Se obtuvo de la misma fuente y con el mismo método para contar.

Pero es más, si ustedes comprueban las cifras de judíos que había en Europa antes y después de la segunda guerra mundial se obtiene la cifra de 9,4 millones antes de la guera y 9,3 millones después de la guerra. Es decir, que en Europa desaparecieron 100.000 judíos, o dicho de otra forma, ya que en las demás partes del mundo no hubo holocausto, de 9 millones de judíos tuvieron que nacer 6 millones de judíos para cubrir los muertos por el holocausto.

Este incremento de la población en un 70% en 15 años no se ha producido en ninguna población humana en toda la historia, máxime en una época en que los niños no podían nacer por falta de alimentos o morían al poco de nacer por hambre y madres mal alimentadas.

Que podemos deducir de todo esto, pues lo la comunidad judía mundial debió contar mal el número de muertos en el holocausto y no debió superar esta cifra de muertos durante la guerra a unos 200.000. Toda otra cifra no puede ser compatible con la verdad de los fríos datos.

Que es indudable que no debió morir un judío, pues claro, igual que no debieron morir 60 millones de cristianos, ni 20 millones de alemanes, ni 40 millones de rusos, pero todos ellos murieron porque era una guerra y la gente moría, en el frente por las balas, y en la retaguardia por la hambruna y las enfermedades.

De los datos no se puede deducir bajo ninguna hipótesis que existiera el holocausto, lo cual indica que esa página la debemos borrar de la historia.

En todo caso, admito que me haya podido equivocar en los datos que he publicado y en ese caso, siempre que se pueda demostrar fehacientemente, acepto cualquier otro dato compatible con una prueba total de veracidad.

Existen más fríos datos que confirman que no existió ningún holocausto, como los que se presentan a continuación:

“Las sospechas planteadas por los números anteriores sobre la veracidad de las acusaciones hechas contra el gobierno de Hitler son confirmados por el informe oficial de tres volúmenes por el Comité Internacional de la Cruz Roja, publicado en 1948 en Ginebra, según el cual los 272.000 internos del campo de concentración murieron en custodia alemana, la mitad de ellos Judíos. El siguiente artículo elabora.”

Existe otro estudio sobre el tema emitido por la Cruz Roja Internacional y que les expongo:

“Este exhaustivo reporte viene de una fuente completamente neutral que ha incorporado y ampliado las conclusiones de dos trabajos previos: “Documents sur l’activité du CICR en faveur des civils détenus dans les camps de concentration en Allemagne 1939-1945 (Geneva, 1946)”, e “Inter Arma Caritas: the Work of the ICRC during the Second World War (Geneva, 1947)”. El equipo de autores, encabezados por Frédéric Siordet, explica en las primeras páginas del informe que su objetivo, en la tradición de la Cruz Roja, había sido estrictamente neutral políticamente, y aquí radica su gran valor.

La Cruz Roja Internacional (ICRC, por sus siglas en inglés) aplico con éxito la convención militar de Ginebra, 1929, con el fin de obtener acceso a los internados civiles en Europa Central y Occidental por las autoridades alemanas. Por el contrario, el ICRC ​​no pudo ganar ningún acceso a la Unión Soviética, que había fallado en ratificar la Convención. Los millones de internados civiles y militares en poder de la URSS, cuyas condiciones se sabe que fueron, por mucho, las peores, estaban completamente aislados de cualquier contacto o supervisión internacional. El informe de la Cruz Roja es de valor, ya que primero aclara las circunstancias legítimas en las que judíos fueron detenidos en los campos de concentración, es decir, como extranjeros enemigos. En la descripción de las dos categorías de internados civiles,

El informe admite que los alemanes estaban en un principio reacios a facilitar la vigilancia de la Cruz Roja de las personas detenidas por motivos relacionados con la seguridad, pero en la última parte de 1942, el ICRC obtuvo concesiones importantes de parte de Alemania. Se les permitió distribuir paquetes de alimentos a los principales campos de concentración en Alemania a partir de agosto de 1942, y “a partir de febrero de 1943 en adelante esta concesión se amplió a todos los demás campos y prisiones” (Vol. 111, p. 78). El ICRC pronto estableció contacto con los comandantes de los campos y puso en marcha un programa de ayuda alimentaria que continuó funcionando hasta los últimos meses de 1945, las cartas de agradecimiento venían llegando de los internados judíos.”

LOS DESTINATARIOS DE LA CRUZ ROJA ERAN JUDÍOS

El informe señala que:

“Nada menos que 9.000 paquetes eran envasados diariamente. Desde el otoño de 1943 hasta mayo de 1945, alrededor de 1.112 millones de paquetes con un peso total de 4.500 toneladas fueron enviados a los campos de concentración” (Vol. III, p. 80).

Además de la comida, enviaban prendas de vestir y suministros farmacéuticos.

“Los paquetes fueron enviados a Dachau, Buchenwald, Sangerhausen, Sachsenhausen, Oranienburg, Flossenburg, Landsberg-am-Lech, Flöha, Ravensbrück, Hamburg-Neuengamme, Mauthausen, Theresienstadt, Auschwitz, Bergen-Belsen, a los campos cerca de Viena y en el centro y sur Alemania. Los principales beneficiarios fueron los belgas, holandeses, franceses, griegos, italianos, noruegos, polacos y judíos desnacionalizados” (Vol. III, p. 83).

En el curso de la guerra:

“El Comité estaba en condiciones de transferir y distribuir en forma de suministros de socorro, más de veinte millones de francos suizos recaudados por organizaciones de bienestar judías de todo el mundo, en particular por el American Joint Distribution Committee de Nueva York” (Vol. I, p. 644).

Esta última organización, tuvo permitido (por el Gobierno alemán) el mantener oficinas en Berlín hasta la entrada de Estados Unidos en la guerra. El ICRC se quejó de que la obstrucción de su operación de ayuda para los internados judíos no vino de los alemanes, sino del bloqueo aliado de Europa. La mayor parte de sus compras de alimentos de socorro se hicieron en Rumanía, Hungría y Eslovaquia.

El ICRC ​​tuvo una mención especial para las condiciones liberales vigentes en Theresienstadt hasta el momento de sus últimas visitas allí en abril de 1945. Este campamento:

“Donde había alrededor de 40.000 Judíos deportados de varios países, era un gueto relativamente privilegiado ” (Vol. III, p. 75).

Según el Informe:

“Los delegados del Comité pudieron visitar el campamento de Theresienstadt (Terezin), utilizado exclusivamente para Judíos y que era gobernado por condiciones especiales. De la información recabada por la Comisión, este campamento se había iniciado como un experimento por ciertos líderes del Reich… Estos hombres querían dar a los judíos los medios para la creación de una vida en común en una ciudad bajo su propia administración y que poseyera una autonomía casi completa… dos delegados pudieron visitar el campamento el 06 de abril de 1945. Ellos confirmaron una impresión favorable en la primera visita ” (Vol. I, p. 642).

El ICRC también tuvo elogios para el régimen de Ion Antonescu de la Rumania fascista, donde el Comité pudo extender envíos especiales a 183.000 judíos rumanos hasta la época de la ocupación soviética. La ayuda luego cesó, y el ICRC se quejó amargamente de que nunca tuvo éxito “en el envío de cualquier cosa a Rusia” (Vol. II, p. 62).

La misma situación se aplica a muchos de los campos alemanes después de su “liberación” por los rusos. El ICRC ​​recibió un flujo voluminoso de correos desde Auschwitz hasta el período de la ocupación soviética, cuando muchos de los internados fueron evacuados hacia el oeste. Pero los esfuerzos de la Cruz Roja para enviar socorro a los internados todavía en Auschwitz bajo el control soviético fueron inútiles. Sin embargo, los paquetes de alimentos siguieron siendo enviados a los ex prisioneros de Auschwitz transferidos al oeste, a campos tales como Buchenwald y Oranienburg.

NO HAY EVIDENCIA DE GENOCIDIO

Uno de los aspectos más importantes del informe de la Cruz Roja es que aclara la verdadera causa de esas muertes, que sin duda se produjeron en los campos hacia el final de la guerra. Dice el informe:

“En la condición caótica de Alemania después de la invasión durante los meses finales de la guerra, los campos no recibían los suministros de alimentos en lo absoluto, y el hambre reclamo un número cada vez mayor de víctimas. Alarmados por esta situación, el Gobierno alemán informó al ICRC el 01 de febrero, 1945… En marzo de 1945, las conversaciones entre el presidente del ICRC, y el general de las SS Kaltenbrunner dieron incluso más resultados decisivos. De ahora en adelante los suministros de ayuda podrían ser distribuidas por el ICRC, y un delegado fue autorizado a permanecer en cada campamento, con la condicion de que no se fuera hasta el fin de la guerra… no había trenes en servicio en toda Alemania [debido al masivo bombardeo aliado]… “(Vol. III, p. 83).

Es evidente que las autoridades alemanas se esforzaron para aliviar la grave situación en la medida de sus posibilidades. La Cruz Roja es muy explícita al afirmar que los suministros de alimentos cesaron en este momento debido a los bombardeos aliados a los transportes alemanes, y en interés de los judíos internados, (La ICRC) había protestado el 15 de marzo de 1944 en contra de “la bárbara guerra aérea de los Aliados ”  (Inter Arma Caritas , p . 78).

Para el 2 de octubre de 1944, el ICRC advirtió a la Oficina de Relaciones Exteriores de Alemania del inminente colapso del sistema de transporte de Alemania, declarando que las condiciones de hambre de la gente en toda Alemania se estaban convirtiendo en algo inevitable.

Al tratar con esto, es importante hacer hincapié en que los delegados de la Cruz Roja Internacional no encontraron evidencia alguna en los campamentos de una política deliberada de exterminio de los judíos. En todas sus 1600 páginas  del informe ni siquiera menciona una cosa tal como una cámara de gas. Admite que judíos, como muchas otras nacionalidades en tiempos de guerra, sufrieron los rigores y privaciones, pero su completo silencio sobre el tema de un exterminio planificado es una amplia refutación del presunto HOLOCAUSTO.

Reiteramos que nosotros pretendemos presentar datos objetivos y que si alguna parte quiere presentar datos más objetivos que estos y que estén corroborados de manera fehaciente para esta publicación, esos datos serán publicados y comparados. En otro caso debemos decidir que el Holocausto no es compatible con la verdad histórica que refleja la estadística.

Para más información les reenvío a esta página que, a su vez, les envía a otras diez páginas sobre el holocausto.

https://quenosocultan.wordpress.com/2013/12/03/antes-y-despues-del-holocausto-cifras-de-la-poblacion-judia-entre-1933-y-1948/

2º) Otros datos de la Enciclopedia del Holocausto que confirman los datos que les he proporcionado:

En 1933, la población judía de Europa era alrededor de 9,5 millones. Este numero representaba más de 60 por ciento de la población judía del mundo a ese tiempo, calculada a 15,3 millones. La mayoría de los judíos en Europa antes de la guerra vivía en la Europa oriental. Las comunidades judías más grandes en esta área estaban en Polonia, con alrededor de 3.000.000 judíos; la parte europea de la Unión Soviética, con 2.525.000; Rumania con 980.000; y tres estados bálticos, con una población judía combinada de alrededor de 255.000 (95.000 en Latvia, 155.000 en Lituania, y 5.000 en Estonia).

https://www.ushmm.org/wlc/es/article.php?ModuleId=10006026

Es la denominada ENCICLOPEDIA DEL HOLOCAUSTO  y que está acorde con los datos que se han presentado antes. Como no pueden mentir, pues el holocausto no es compatible con la verdad.

 

 

 

 

 

Roger Dommergue

Lo único que sabemos de cierto de Hitler es que asesinó a seis millones de inexistentes judíos en campos inexistentes y en cámaras de gas limitadas solo para eliminar muertes naturales y que nadie vio que fueran usadas para cremaciones de judíos vivos.

— Roger-Guy Dormmergue (judio), luchó en la Resistencia Anti-Nacionalsocialista durante la guerra.

Aunque está en inglés, se puede ver subtitulado y comprobar como este buen señor empieza a enfadarse y mucho llamando mentiras (fake) holocaust. Y todas sus palabras son tan claras y verdaderas que no se puede decir nada en su contra más que tiene razón.

 

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s