En honor a Pilar Baselga por este trabajo. SÍ. Las ÉLITES COMEN NIÑOS

Este trabajo está parcialmente trascrito del blog No morir idiota de Pilar Baselga. Allí se consultará la totalidad del mismo.
Pues sí, Señoras y Señores, las élites aristocráticas y financieras que controlan la sociedad occidental moribunda, valga la redundancia, ya que occidente es donde muere el Sol, son satanistas, es decir, que creen que su poder les es concedido por Satanás.Y, para seguir en el poder, creen que tienen que realizar actos lo más abominables posibles. Cuánto más abominable, más contento se pone su anti dios, luego más poder les da.
Lo más horrible es matar.
Peor aún es matar a un niño inocente.
Cuanto más inocente, peor. Luego sus víctimas preferidas son los recién nacidos.
Peor aún es violarlo antes de matarlo.
Pero todavía peor es cortarle un pie mientras lo violas.
Y todavía peor es comérselo.
Pero hay más.
Lo más terrible es obligar a la madre a comerse a su propio hijo.
Esto no lo digo yo, sino testigos. Pasen y vean.
Cuando la borregada se entere de que las élites funcionan así, comprenderán que rociar a la población con veneno para matarla de hambre, de sed, de enfermedades… es, para ellos, una nimiedad cuando no una necesidad.

The Virgin Mother (1999)  (otro tipo de  666 invertido) mide 33  pies de alto (qué casualidad, 33)  y representa a una Virgen María de raza negra, embarazada de Jesús, pero desollada.

El deseo de Satanás. No cabe duda.

¿¿Cómo es que nadie haya tirado pintura o basura sobre esta escultura que está al aire libre??

Porque estamos alelados, lobotomizados, muertos en vida.

La pieza fue comprada por el millonario jázaro Aby Rosen para exponerla en la plaza de su Lever House, Nueva York, y así dar la bienvenida a los visitantes.

Sólo un satanista puede encontrarle interés a este objeto, pues es una representación de lo que los satanistas hacen: desollar a madres embarazadas para sacarles el feto. A veces,  lo han hecho incluso delante del hijo o hija de la víctima.

Modus operandi

En su deseo de rendir culto a Satanás, para que éste les favorezca, los creyentes en la iglesia de Satán deben realizar en ofrenda, algún acto que sea el colmo de la maldad. En este caso, se tratará pues de violar a una joven virgen, en múltiples ocasiones y con mucho sufrimiento, y cuando la joven haya quedado embarazada de la semilla de Satanás, será desollada viva, su hijo será extraído, violado, asesinado y comido por los comitentes. No estoy contando una locura. Es lo que hacen, tal y como han descrito testigos supervivientes en los vídeos más arriba.

Esta obra no es, pues, una obra truculenta y transgresora como afirman los críticos y expertos en arte, sino la descripción de una realidad que Damien Hirst parece conocer de cerca, por eso se le ha “ocurrido” esta idea.

Por su lado, el comprador, cómo no millonario y jázaro, Aby Rosen, al adquirir la obra, expresa que la entiende y la aprueba: le gusta ver eso, le gusta lo que representa. Y al instalarla en un lugar público, remata el gesto satanista porque afirma públicamente que la Virgen María ha sido ofrecida en sacrificio a Satanás y que su hijo Jesús ha sido sacrificado.

La realidad supera la ficción.
Despierten.
Que vienen a por todos nosotros