Con respeto y en honor de la Legión Española. Mit Respekt und zu Ehren der spanischen Legion. Avec respect et en l’honneur de la Légion espagnole.With respect and in honor of the Spanish Legion.

La historia de la Legión se puede ver en esta página brevemente.

http://www.lalegion.es/historia.htm

primeras-paginas-historia-de-la-legion-espanola-es.pdf

La canción del legionario

Soy valiente y leal legionario
soy soldado de brava legión;
pesa en mi alma doliente calvario
que en el fuego busca redención.

Mi divisa no conoce el miedo,
mi destino tan solo es sufrir;
mi bandera luchar con denuedo
hasta conseguir
vencer o morir.

Legionario, legionario
que te entregas a luchar
y al azar dejas tu suerte,
pues tu vida es un azar.
Legionario, legionario
de bravura sin igual,
si en la guerra hallas la muerte,
tendrás siempre por sudario,
legionario,
la bandera nacional.
¡Legionarios a luchar,
legionarios a morir!

Somos héroes incógnitos todos,
nadie aspire a saber quién soy yo;
mil tragedias, de diversos modos,
que el correr de la vida formó.

Cada uno será lo que quiera,
nada importa su vida anterior,
pero juntos formamos bandera,
que a la Legión da
el más alto honor.

Legionario, legionario
que te entregas a luchar
y al azar dejas tu suerte,
pues tu vida es un azar.
Legionario, legionario
de bravura sin igual,
si en la guerra hallas la muerte
tendrás siempre por sudario,
legionario,
la bandera nacional.
¡Legionarios a luchar,
legionarios a morir!

 

 

El novio de la muerte

Nadie en el Tercio sabía
quién era aquel legionario
tan audaz y temerario
que a la Legión se alistó.
Nadie sabía su historia,
mas la Legión suponía
que un gran dolor le mordía
como un lobo el corazón.
Mas si alguno quién era le preguntaba,
con dolor y rudeza le contestaba:
«Soy un hombre a quien la suerte
hirió con zarpa de fiera,
soy un novio de la muerte
que va a unirse en lazo fuerte
con tan leal compañera».

Cuando más rudo era el fuego
y la pelea más fiera,
defendiendo a su bandera,
el legionario avanzó.
Y sin temer al empuje
del enemigo exaltado,
supo morir como un bravo
y la enseña rescató.
Y al regar con su sangre la tierra ardiente,
murmuró el legionario con voz doliente:
«Soy un hombre a quien la suerte
hirió con zarpa de fiera,
soy un novio de la muerte
que va a unirse en lazo fuerte
con tal leal compañera».

Cuando al fin le recogieron,
entre su pecho encontraron
una carta y un retrato
de una divina mujer.
Aquella carta decía:
«…si algún día Dios te llama,
para mí un puesto reclama
que a buscarte pronto iré».
Y en el último beso que le enviaba,
su postrer despedida le consagraba.
«Por ir a tu lado a verte,
mi más leal compañera,
me hice novio de la muerte,
la estreché con lazo fuerte
y su amor fue mi bandera».

 

 

Unidades y equipamiento en combate[editar]

El equipamiento de un soldado básicamente consta de un uniforme adaptado al entorno y las botas. Para la protección del combatiente en caso de ataque lleva puesto un chaleco antibalas y un casco. Normalmente el soldado lleva de 4 a 5 cargadores y equipado con el fusil alemán G36ke, también cubiertos de campaña, navaja, 2 granadas de mano, red mimética, linterna, cantimplora y gabata, brújula, botiquín, pistola USP de 9mm y 2 cargadores (en algunos casos), equipo de comunicación y gafas de visión nocturna. En la mochila de combate un soldado siempre tiene que llevar raciones de comida, otra cantimplora, poncho impermeable, manta americana y 1 muda interior.

La 7.ª Bandera Valenzuela del Tercio Don Juan de Austria de la BRILEG en el desfile del 14 de julio de 2007 en los Campos Elíseos de París.

Legionarios del Tercio «Alejandro Farnesio» 4.º, en la localidad de Alquife(Granada).

Estandartes de la Legión exhibidos durante un desfile.

Emblem 1st Spanish Legion Tercio Gran Capitan.svg Tercio «Gran Capitán», 1.º de La Legión[editar]

Con sede en Melilla (acuartelamiento «Millán Astray»), el Tercio Gran Capitán lleva su nombre en honor a Gonzalo Fernández de Córdoba, y está compuesto por:13

  • I Bandera de La Legión «Comandante Franco» («Casa de Borgoña» hasta 27/dic/1994), infantería ligera acorazada (BMR).14
  • II Bandera «Carlos V/I» (disuelta en 2009).15
  • III Bandera «Tigres de Buharrat» (disuelta en 1985 por el plan Meta).
  • Compañía de Defensa Contracarro (D.C.C.), disuelta y restaurada recientemente como compañía independiente perteneciente al Tercio.

Emblem of the 2nd Spanish Legion Tercio Duke of Alba.svg Tercio «Duque de Alba», 2.º de La Legión[editar]

Con sede en Ceuta (acuartelamientos «Serrallo» y «García Aldave»), el Tercio Duque de Alba (llamado así en honor de Fernando Álvarez de Toledo y Pimentel, III Duque de Alba) consta de las siguientes unidades:16

  • IV Bandera de la Legión «Cristo de Lepanto»
  • V Bandera «Gonzalo Fernández de Córdoba» (disuelta en 2007)17
  • VI Bandera «Duque de Alba” (disuelta).
  • Compañía de Defensa Contracarro (D.C.C.) constituida como compañía independiente perteneciente al Tercio.

Emblem of the 3rd Spanish Legion Tercio Don Juan de Austria.svg Tercio «Don Juan de Austria», 3.º de La Legión[editar]

Con sede en Viator (Almería), Acuartelamiento “Álvarez de Sotomayor”.

  • VII Bandera de La Legión «Teniente Coronel Valenzuela».
  • VIII Bandera de La Legión «Cristóbal Colón».
  • IX Bandera de La Legión «General Franco» (disuelta).

Emblem of the 4th Spanish Legion Tercio Alexander Farnese.svg Tercio «Alejandro Farnesio», 4.º de La Legión[editar]

Con sede en Ronda (Málaga), Acuartelamiento “General Gabeiras”.

  • X Bandera de La Legión «Millán Astray».
  • XI Bandera de La Legión «Comandante Teide» (disuelta).
  • XII Bandera de La Legión «Cabo Suceso Terreros» (disuelta).

Banderas Independientes[editar]

O con pertenencia a tercio desconocida-

  • XIII Bandera de La Legión «General Mola» (disuelta).
  • XIV Bandera de La Legión «Ciudad de Badajoz» (disuelta).
  • XV Bandera de La Legión «Reino de Aragón» (disuelta).
  • XVI Bandera de La Legión «Capitán Arredondo» (disuelta).
  • XVII Bandera de La Legión «Coronel Yagüe» (disuelta).
  • XVIII Bandera de La Legión «Nuestra Señora de África» (disuelta).
  • XIX Bandera de operaciones especiales de La Legión «C. L. Maderal Oleaga» (BOEL, trasladada en 2002 al MOE bajo el nombre de Grupo de Operaciones Especiales “C. L. Maderal Oleaga” XIX).

Ideario

La mística legionaria

La Legión se pensó desde el primer momento como unidad de choque, compuesta por voluntarios, que permitiera reducir la cantidad de bajas de personal de leva que tanto malestar social causaba en la península. Se esperaba que se nutriera principalmente de extranjeros, y de nacionales que buscasen huir de una vida anterior, redimirse, mediante el servicio armado, lo que se tradujo en una bien conocida política inicial de “nada de preguntas”.

El texto del Credo está formado por doce sentencias o espíritus que debe atesorar y cumplir todo caballero legionario. El Credo es, además, una guía de conducta simple y fácil de memorizar a fin de permitir su mejor aprendizaje por parte de legionarios iletrados o extranjeros. Unida a las ceremonias, a la uniformidad exclusiva de la Legión, a las tradiciones y al llamado “Culto a la muerte”, el Credo conformaba la base de la llamada mística legionaria, creada conscientemente por su fundador, y cultivada con afán por el cuerpo desde entonces.

El objetivo de este adoctrinamiento era conseguir una unidad cohesionada, dispuesta a actuar como tropas de choque sin temer a la muerte. El mismo Millán Astray admitió muchas veces ser un gran admirador del bushido, obra que él mismo llegó a traducir al español durante los años veinte a partir de una edición francesa.

Texto del Credo

Los doce espíritus que forman el Credo Legionario son:

  1. El Espíritu del legionario:1​ Es único y sin igual, de ciega y feroz acometividad, de buscar siempre acortar la distancia con el enemigo y llegar a la bayoneta.
  2. El Espíritu de compañerismo: Con el sagrado juramento de no abandonar jamás a un hombre en el campo, hasta perecer todos.
  3. El Espíritu de amistad: De juramento entre cada dos hombres.
  4. El Espíritu de unión y socorro: A la voz de ¡A mí La Legión!, sea donde sea, acudirán todos y, con razón o sin ella, defenderán al legionario que pida auxilio.
  5. El Espíritu de marcha: Jamás un legionario dirá que está cansado, hasta caer reventado. Será el cuerpo más veloz y resistente.
  6. El Espíritu de sufrimiento y dureza: No se quejará de fatiga, ni de dolor, ni de hambre, ni de sed, ni de sueño; hará todos los trabajos, cavará, arrastrará cañones, carros; estará destacado, hará convoyes, trabajará en lo que le manden.
  7. El Espíritu de acudir al fuego: La Legión, desde el hombre solo hasta La Legión entera, acudirá siempre donde oiga fuego, de día, de noche, siempre, siempre, aunque no tenga orden para ello.
  8. El Espíritu de disciplina: Cumplirá su deber, obedecerá hasta morir.
  9. El Espíritu de combate: La Legión pedirá siempre, siempre, combatir, sin turno, sin contar los días, ni los meses, ni los años.
  10. El Espíritu de la muerte: El morir en el combate es el mayor honor. No se muere más que una vez. La muerte llega sin dolor y el morir no es tan horrible como parece. Lo más horrible es vivir siendo un cobarde.
  11. La Bandera de La Legión: La Bandera de La Legión será la más gloriosa, porque la teñirá la sangre de sus legionarios.
  12. Todos los hombres legionarios son bravos: Todos los hombres legionarios son bravos, cada Nación tiene fama de bravura; aquí es preciso demostrar qué pueblo es el más valiente.

Aunque no son exactamente parte del credo, se le incluyen siempre los tres vivas que se lanzan en todo acto ceremonial legionario desde su fundación: “¡Viva España! ¡Viva el Rey! ¡Viva la Legión!”. Los vivas se gritan por parte de todos los legionarios presentes en el acto, al unísono, a modo de clausura y a la voz del oficial superior legionario presente, quien siempre los demanda con la misma frase con que lo hacía Millán Astray, hoy tradicional: “Con el gorrillo en la mano izquierda y el brazo en alto, gritad conmigo:[…]”.

Historia del texto[editar]

Creada el 20 de septiembre de 1920, y aunque ya había participado en acciones de guerra, la Legión no empezó a ser conocida entre la ciudadanía española hasta su precipitado traslado en auxilio de Melilla tras el Desastre de Annual. En 1923, con la unidad ya plenamente establecida y necesitada de mantener el flujo inicial de reclutas, así como buscando incrementar la publicidad sobre la misma, el entonces teniente coronel José Millán Astray redactó y editó un libro titulado La Legión, en el cual aparece públicamente la primera forma conocida del Credo. No obstante, este ya existía prácticamente desde la fundación de la unidad, y era enseñado a las tropas con tanta insistencia y tesón como si se tratara de un nuevo catecismo.

El texto del Credo Legionario se mantuvo inalterado durante los años de existencia de la Legión, excepto por un detalle del 11º espíritu: la edición original publicada por Millán Astray rezaba La Bandera de La Legión será la más gloriosa […]. La forma en futuro fue modificada a su redacción actual, en presente, en un acto con gran ceremonia tras la entrega de la primera bandera nacional a La Legión el 5 de octubre de 1927 por parte de la entonces reina Victoria Eugenia, al considerarse que las bajas legionarias hasta la fecha lo hacían merecedor de tal modificación.

En los años 80, cuando se cuestionaba la continuidad de La Legión, el Ministerio de Defensa de España promovió una nueva redacción del Credo, por considerar que la tradicional era anacrónica y políticamente incorrecta, aunque no prosperó.

Variaciones no oficiales

Hacia 1923, el entonces jefe de La Legión, teniente coronel Rafael Valenzuela Urzáiz, distribuyó entre sus mandos y tropa una nota en la que añadía un nuevo espíritu:

  • El Espíritu del pelotón de castigo: ‘Sufrir arresto en el pelotón es un derecho del legionario que pecó militarmente; derecho que no debe desposeérsele ni con indultos ni atenuaciones, y mientras que ejerce este derecho y paga sus deudas, ha de tener el orgullo de buen pagador, que cuanto más plenamente realice el pago más se despliega de sus faltas, que al terminar su correctivo deja de pesar sobre él, puesto que lo liberó pagando su justo precio. Nuestra raza no ha muerto aún.’

Aunque nunca se ha añadido oficialmente este redactado adicional al Credo, ha tenido esa consideración durante mucho tiempo, formando parte del corpus de costumbres propias de La Legión.

Por otra parte, el tercer jefe de La Legión, Francisco Franco, retocó en 19232​ la redacción del Espíritu de unión y socorro, eliminando algunas palabras, de forma que quedaba como sigue:

  • El Espíritu de unión y socorro: A la voz de ¡A mí La Legión!, sea donde sea, acudirán todos y con razón o sin ella defenderán al legionario que pida auxilio. Posteriormente se recuperó la redacción original.
  • “Espíritu al que desertaba o se suicidaba”

Legionario, si tu condición de hombre no te hace responsable de tus actos, ¿de qué te quejas?: cumple tu compromiso y vete.

  • Oración del Legionario Ante el monumento legionario, presidido por el Cristo de la Buena Muerte, y desde las filas de la gloriosa Legión, recordamos a quienes murieron con nobleza y honor.

Señor de la vida y la esperanza, fuente de salvación y de paz eterna, concede a nuestros difuntos el descanso eterno.

 

Espero que los vídeos que se acompañan sean de su agrado.

 

 

 

 

 

 

 

 

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